Saltar al contenido

¿Quién inventó el teléfono?

5 julio, 2018

El teléfono es uno de los mayores inventos de la historia de la humanidad. Su origen se remonta a los años 1800 y su creador, aunque lo diseñara como un objeto utilitario  para comunicarse, puede que no imaginara que en la actualidad, su innovación se convirtió en un elemento imprescindible para la vida cotidiana.

Los teléfonos actuales, no se parecen para nada a ese primer proyecto inicial, ya que han sufrido disímiles  variaciones hasta llegar hasta los famosos smartphones, accesorios imprescindibles de la vida del hombre moderno.

¿Quién inventó el primer teléfono?

Cuando hablamos de la invención del primer teléfono, puedes que pienses inmediatamente en el norteamericano Alexandre Graham Bell, y es que hasta hace pocos años la historia lo recogía, como la primera persona en crear una de las formas de comunicación, más utilizadas del mundo. Lo cierto es que antes de que Bell patentizara su invento, un italiano ya había sacado a la luz pública semejante descubrimiento.

Antonio Santi Giuseppe Mecucci, un italiano nacido en Florencia el trece de abril de mil ochocientos ocho, fue la primera persona en inventar lo que hoy conocemos como teléfono. En un principio le dio el nombre de telefrófono, luego fue bautizado como teléfono. Su innovación salió a la luz en el año mil ochocientos sesenta, cuando públicamente la voz de una cantante, fue reproducida  a una distancia lo suficientemente considerable, para que los presentes quedaran sorprendidos. Este fue el inicio de lo que poco a poco sería, una de las ideas más geniales de la historia.

Como Mecucci era pobre, no tenía el dinero suficiente para patentar su invento, por lo que otros innovadores como el reconocido Alexander Graham Bell y Elias Gray  se adjudicaron una idea que no les pertenecía. El 14 de enero de 1886, Bell se presentó en la Oficina de Patentes de Nueva York, con el objetivo de dejar plasmado el suceso casi increíble, la creación de un aparato que te permitía hablar con otra persona que no estuviera en una misma habitación.

Lo más curioso es que dos horas más tarde otro hombre, Elias Gray también se presentaba en la misma oficina, con un invento similar, sin embargo por dos horas de diferencia, el joven escocés, Alexander Graham Bell se llevaba el reconocimiento del descubrimiento más ingenioso de su tiempo.

Se cuenta que durante un promedio de 10 años, Bell y Gary se disputaron la creación del aparato, no obstante el veredicto final, recayó en Bell que rápidamente se hizo millonario. Quedando totalmente en el olvido el italiano Mecucci, de quien en realidad salió la primera idea.

¿Quién fue Antonio Mecucci?

Mecucci era un genio inventor de origen italiano, que estudió en la Academia de Bellas Artes de Florencia, dos ingenierías: Química e Ingeniería Industrial. Estuvo muy vinculado con la política, al punto que fuera encarcelado entre los años 1833 y 1834. Según su biografía, militó como un gran activista del Movimiento Liberador Italiano y luego de contraer matrimonio con Ester Mochi, emigra hacia el continente americano, con el objetivo de no regresar nunca más a Italia, ya que se consideraba en peligro a causa de sus ideas emancipadoras.

La primera vivienda de Mecucci y su esposa tuvo lugar en Cuba, específicamente en La Habana, esto fue en el año 1835. Por mucho tiempo trabajó en el Teatro Tacón de La Habana, conocido hoy como Teatro Alicia Alonso. Hasta que alrededor del  1850 se marchan a los Estados Unidos, país en el que vivió hasta su muerte.

Mecucci pasó a formar parte de la comunidad italiana establecida en Nueva York, erigió una fábrica de velas, y prestó su ayuda a todos los italianos que llegaban buscando una mejor vida. Se dice que Garibaldi estuvo con él en su periplo por este país.

Debido a una enfermedad que comenzó a atacar a su esposa, el reumatismo, Antonio Mecucci se le ocurre construir un teléfono que conectaba su dormitorio con la oficina, teniendo en cuenta que dormían en un segundo piso, esto acontece alrededor del año 1854. Al no tener el dinero suficiente para patentar su invento, decidió presentar la idea a una empresa que no le prestó la atención necesaria, y que además, nunca le devolvió los materiales.

Hay quienes piensan que esos materiales fueron a parar, a manos del reconocido Graham Bell, y que este se sirvió de ellos para desarrollar su propio teléfono. Alexander Graham Bell en 1876, logra patentizar la invención del teléfono como suya propia, a pesar de que sabía que la idea original no le pertenecía. No obstante el 11 de junio del 2002, el Congreso de los Estados Unidos aprobó la resolución 269, por la que se reconoce definitivamente a Antonio Mecucci, como el inventor oficial del teléfono.

¿Quién inventó el teléfono inalámbrico?

De aquel invento inicial creado por Mecucci para inicios del siglo 20, quedaba muy poco ya, ya que cada día se le añadían nuevas invenciones o aditamentos para lograr que lucieran más atractivos o elevara su eficacia. Pero si había algo que inquietaba a los inventores de la comunidad era como lograr que el teléfono fuera inalámbrico.

Pero no es hasta el 3 de junio de 1900, que un sacerdote brasileño, logra la primera transmisión de voz a través del teléfono, sin la necesidad de un cable.

Roberto Landell de Moura era un sacerdote católico, que fue ordenado en Roma en 1886, pero que además estudió Física y Química. Sus ansias de conocimiento y creatividad, unido a sus conocimientos hicieron posible, que lograra transmitir una onda electromagnética modulada, con una señal de audio entre dos puntos, ubicados a una distancia aproximada de ocho kilómetros. El experimento se llevó a cabo entre el barrio Santana, y los Altos de la Avenida Paulista en San Pablo, Brasil.

Luego de transcurrido un año de haber probado el nuevo teléfono sin cable de transmisión, el sacerdote brasileño obtuvo la patente, para el “Aparato destinado  a la transmisión fonética a distancia con o sin hilo, a través del espacio, de la tierra y el agua.” Más tarde viajó a los Estados Unidos, con el objetivo de patentar sus inventos en aquel país.

En 1904 Landell de Moura, logró agenciarse la invención de un Transmisor de Ondas, que se conoce como el precursor de la radio, un Teléfono sin hilo y un Telégrafo sin hilo. El científico fue reconocido, como una persona que tenía al menos, más de treinta años de avances, en la época en la presentó todos sus descubrimientos.

El padre Landell falleció el 30 de junio de 1928, a los 77 años de edad en Brasil, olvidado por el mundo de la ciencia y la tecnología. Sin embargo en el año 1984, algunos científicos comenzaron a probar los inventos de Landell, y en la actualidad se destaca como uno de los padres de las comunicaciones a nivel mundial.

¿Qué opinas sobre la historia de este invento?
[Total:0    Promedio:0/5]